1 # Ser sociable:

Lo normal es sentirse tentado a retraerse hacia el interior de nuestro propio caparazón, especialmente cuando no nos sentimos bien con nosotros mismos y/o con nuestro entorno.

Pero colocarse en modo “hibernación” limita nuestras miras y nuestras experiencias vitales y frecuentemente nos llevará a la introspección y a cargarnos de obsesiones y negatividad. Es una forma de vida que se retroalimenta. Quedarse en casa puede llevarte a ignorar o subestimar tus propias posibilidades.

No se trata de forzarse a sí mismo a salir y socializarse bajo cualquier circunstancia y con cualquiera, nos guste o no. Pero si de airearse con frecuencia, nuestro cuerpo y mente. De todo se aprende, y la vida puede sorprender en cualquier momento, es un reto estimulante que siempre tiene respuesta. Es un experimento de vida que nos hace ser plenamente personas.

2 # Comunicarse

Muchos somos bastante introvertidos y nos cuesta hablar incluso nos intimida, nos corta. Pero en el fondo de lo que se trata es de conectar con gente a la que no conocemos y sondearla y y a veces nos llevamos sorpresas.

No se trata de que ahora, de la noche a la mañana, pasemos a hablar con cualquiera. Los que somos introvertidos nos tendremos que obligar durante mucho tiempo a ser más habladores y más abiertos, pero pronto nos veremos recompensados al conocer a gente que de otra forma, nunca hubiéramos conocido.

3# Enfrentarse a los miedos

¿Te aterroriza hablar en público? Propóntelo. ¿Te atrae pero te da pánico hacer puenting? Hazlo. ¿Siempre has soñado con abrir tu propio negocio y ser tu propio jefe? En este caso, haz números y si te salen, lánzate. Enfréntate a tus propias fobias y temores, los cuales, en su mayoría, son barreras mentales ancladas con el tiempo por nuestra incapacidad de reacción.

Si no terminas por enfrentarte a aquello que te da miedo o te pone nervioso, todo ello terminará por perseguirte el resto de tu vida. Los miedos y temores son acumulativos por lo que al final bloquearán muchos aspectos de tu vida.

4 # Salir con gente diferente a la que en principio buscas.

Prueba a aventurarte fuera de los límites que fronteras que te has auto impuesto y expande el número de opciones. Puede que esa persona, que inicialmente no responde al tipo de pareja que tú estás buscando, resulte sumamente interesante y con el tiempo pase a ser única para tí. No te cierres a las opciones. Puede que de entrada no pienses en el matrimonio o una relación más seria. Pero si surge, y te gusta la otra persona ¿Por qué no? No te ciñas a ideas preestablecidas.

5 # Prueba con una actividad que no te resulte familiar

Nuevos retos y nuevos ambientes hacen funcionar nuestras mentes, nos abren el horizonte y nos hacen ver algo más allá de lo inmediato. De verdad, nunca hay que dejar de mirar, pero mucho mejor es observar, la vida es mucho mejor si se vive.