El primer sector en visitar fue el recinto San Fernando, donde se ofreció una brigada médica con la finalidad de contrarrestar enfermedades virales en los habitantes del sector y de poblados aledaños.

Colorado del Río es otra comunidad que se mantiene aislada, donde su única vía de ingreso es a través de canoas y botes. Por la inclemencia de las lluvias, decenas de hectáreas de cultivos de arroz y maíz quedaron bajo el agua por el desbordamiento del río Colorado.

Entre los pedidos que le efectuaron a Alcalde está el arreglo del tanque elevado que dota de agua potable a cientos de familia de la zona. Inmediatamente se procedió a realizar una evaluación para determinar los daños y proceder a intervenir en cuanto cesen las lluvias.

“Cuando llega la etapa invernal, nosotros multiplicamos nuestro trabajos y el servicio al sector de la salud con brigadas médicas, evaluaciones y la presencia directa en las comunidades afectadas”, indicó Terán, asegurando que las intervenciones continuarán cada semana a favor del sector rural que cada año resulta más afectado por el temporal.

RECINTOS AFECTADOS
De acuerdo con la información recabada, en el cantón existen aproximadamente 600 familias afectadas y 20 recintos que pertenecen a las parroquias Barreiro, Pimocha, Febres Cordero, La Unión y Caracol que soportan los estragos del invierno.