Pese a que el estado de excepción no ha alterado las actividades normales ni la vida de los habitantes de Macas, capital provincial de Morona Santiago, hay temor en la población por la agresividad de las recientes incursiones subversivas de una facción del pueblo Shuar.

Agricultores y ganaderos de sectores cercanos al campamento minero San Carlos Panantza, ubicado entre los cantones Limón Indanza y San Juan Bosco, cuentan que personas armadas invaden con frecuencia sus fincas, las saquean y los amenazan si no se unen en su lucha.

Si bien esta es una de las nacionalidades más grandes y respetadas de la Amazonía, la tensión por esta situación también se empieza a sentir en el casco urbano del cantón Morona (Macas).

Comerciantes y empresarios de Macas temen que se origine en próximos días una revuelta y actos vandálicos. Vicente (nombre protegido) es dueño de un cyber café en el casco urbano, y según afirma, por 3 ocasiones ha escuchado a líderes indígenas convocar a movilizaciones desde los teléfonos de su local.

“El primer ataque al campamento minero ocurrió en noviembre pasado. Un día antes de este hecho, 3 personas de la etnia Shuar telefonearon desde una cabina de mi negocio y pude escuchar cómo se convocaba a una revuelta en el centro de Macas, lo que claramente tenía fines violentos.

Se corrió la voz y muchos empresarios de la urbe decidieron cerrar las puertas de sus establecimientos por temor a saqueos”, dijo. Si bien estos hechos no se han concretado, los dueños de almacenes temen que más adelante ocurran.

Cristina N., dueña de una tienda de abarrotes al interior del mercado Central, ubicado junto al terminal terrestre, aseguró que todos los comerciantes se han organizado para protegerse en caso de un saqueo.

“Cada día 3 o 4 personas de cada sección del mercado vigila el normal desenvolvimiento de las actividades en la parte externa, a fin de cerrar de inmediato las puertas del centro de expendio en caso de revueltas.

Si bien nunca se han dado saqueos, tememos que ocurra y se agreda a los comerciantes”, dijo. Tanto Vicente como Cristina, quienes prefieren el anonimato por temor a represalias, lamentan que estos rumores crezcan cada día pues dañan la buena reputación de la etnia Shuar, la cual se ha caracterizado por ser respetuosa con la Naturaleza, la vida, y la forma de vida de la población mestiza.

“Más del 30% de la población de Morona pertenece a la etnia Shuar, y hasta hoy han vivido en paz con los diferentes grupos de colonos que hemos llegado a Macas, entre ellos cuencanos, ambateños, riobambeños y manabitas.

Es una lástima que por presiones e interés de personajes políticos bien identificados en la provincia, una pequeña parte de ellos ahora esté obstaculizando el trabajo de la operadora minera, empresa que seguro dará trabajo a muchos de nosotros e impulsará el desarrollo de la Amazonía”, enfatizó la mujer.

En cuanto al estado de excepción, al igual que desde el primer día de la declaratoria las actividades en los cantones de Morona Santiago son normales. Agricultura, comercio, ganadería, piscicultura y turismo se desarrollan con normalidad.

Algo que se debe resaltar es que los accesos a los cantones Limón Indanza y San Juan Bosco, localidades en las que se encuentra el campamento minero San Carlos Panantza, permanecen restringidos y militarizados por razones de seguridad.

Quienes allí habitan y laboran tienen acceso normal y el servicio de transporte de mercaderías como de pasajeros, es normal en toda la provincia.

Las carreteras que conectan a los cantones Gualaquiza, Huamboya, Sucúa, Logroño, Morona (Macas), Pablo Sexto, Palora, Santiago, Taisha y Tiwintza, permanecen expedita.